Hay cosas que no fallan en Madrid y una de ellas es el bocadillo de calamares. Da igual si eres de aquí o estás de paso, es de esos clásicos que siempre terminan apareciendo en la mesa. Pero ojo, porque el bocata más castizo de la ciudad está viviendo un momento bastante interesante y muy gourmet.
En esta ruta te llevo por algunos de los bocadillos de calamares más imprescindibles, nuevos y absolutamente adictivos que puedes probar ahora mismo en la capital. Algunos son reinterpretaciones de autor, otros son pura tradición con un giro moderno, pero todos tienen algo en común, están buenísimos.
El bocadillo más chic
En pleno barrio de Salamanca, dentro de Hotel Único Madrid, concretamente en el espacio de El Patio de Claudio, el chef Mario Valles ha decidido darle una vuelta elegante al bocadillo de calamares. Aquí el bocata se pone sofisticado sin perder la esencia. Lleva un toque de ralladura de lima y un puré de rocoto que aporta un punto picante suave con guiño a sus raíces colombianas. Todo dentro de un pan brioche esponjoso que cambia completamente la experiencia. Es el típico bocata que te hace pensar que el clásico madrileño también puede vestirse de gala sin perder su alma.

El bocata más canalla
Si hay un sitio donde el bocadillo de calamares se vuelve pura actitud es en The Principal Madrid Hotel, en su espacio Ático. Aquí la Gran Vía se convierte en escenario y el bocata en protagonista. Víctor Cuevas reboza los calamares en harina de garbanzo para conseguir un acabado súper crujiente y los acompaña con un alioli de ajo asado que lo cambia todo. Es un bocado con alma de calle pero con puesta en escena de rooftop. Castizo, sí, pero con bastante personalidad.
El clásico elevado
En Manero Madrid Claudio Coello el bocadillo de calamares es ya casi religión. Aquí no hay reinvención extrema, sino ejecución impecable. Se sirve en mollete de Antequera con calamares bien seleccionados y una mayonesa de lima suave que aporta frescor. El resultado es equilibrado, elegante y muy adictivo. El espacio, con ese aire de taberna sofisticada y espíritu de speakeasy, convierte la experiencia en algo que va mucho más allá del bocata. Aquí se viene a disfrutar sin prisas y con ganas de repetir.
El bocadillo con sabor mediterráneo
Otra parada obligatoria está en Mar Mía Madrid, dentro del hotel Ocean Drive Madrid. Aquí el bocadillo de calamares se mezcla con la filosofía mediterránea del espacio, donde las brasas y el producto mandan. Es una versión más directa, sabrosa y perfecta para quienes buscan el clásico sin demasiadas vueltas, pero con buen nivel. El bocadillo de calamares en Madrid ya no es solo un icono de barra y vermut rápido. Ahora es también cocina de autor, terraza con vistas y reinterpretación creativa.

