RE•TRO, la nueva taberna de Ibiza donde el producto isleño es el protagonista

Hay restaurantes que buscan sorprender con técnicas imposibles y otros que simplemente consiguen que quieras volver al día siguiente. RE•TRO, la nueva apertura del grupo Vivir Descalzo en Marina Village (Ibiza), pertenece a esta segunda categoría. Aquí no hay humo sin motivo, ni elaboraciones pensadas para Instagram antes que para el paladar. Todo gira alrededor de un concepto mucho más difícil de ejecutar: cocinar bien.

El proyecto, liderado por el chef David Reartes, recupera el espíritu de la taberna mediterránea contemporánea, donde la brasa manda, el producto habla por sí solo y la mesa se convierte en el centro de la noche. Una filosofía que también se refleja en el propio espacio, un jardín escondido entre vegetación que consigue aislarse del bullicio de Marina Village para crear una atmósfera relajada y elegante.

Una carta para compartir

La experiencia comienza con una ensaladilla rusa coronada con gambusi, cremosa y equilibrada, donde el mar aparece desde el primer bocado sin eclipsar el conjunto. Es uno de esos entrantes que parecen sencillos hasta que uno prueba la diferencia que marca una buena materia prima.

A continuación llega una de las grandes sorpresas de la carta, la tortilla jugosa con gambita cristal frita. El interior permanece meloso, mientras el crujiente de la pequeña gamba aporta textura y un intenso sabor marino que convierte un clásico en uno de los imprescindibles de la casa.

Otro de los platos que mejor resume la personalidad del restaurante es la sobrasada de porc negre a la brasa con miel de ajo fermentado. La grasa fundente de la sobrasada encuentra el contrapunto perfecto en el dulzor complejo del ajo fermentado, creando un equilibrio adictivo que invita inevitablemente a pedir más pan.

Las navajas con mantequilla de laurel llegan apenas marcadas por el fuego, conservando toda su jugosidad y dejando que el aroma herbáceo del laurel acompañe al molusco sin disfrazarlo. Una elaboración delicada que demuestra que la sencillez, cuando está bien ejecutada, sigue siendo uno de los mayores lujos.

El fuego como protagonista

Pero si hay un plato que resume el ADN de RE•TRO es el lomo bajo ahumado con su propio Café de Paris. La carne llega al punto exacto, con el característico sabor de la brasa, mientras la clásica mantequilla aromatizada aporta profundidad sin robar protagonismo al producto. Es una receta reconocible, casi nostálgica, ejecutada con precisión y sin artificios.

La carta mantiene ese equilibrio entre recetas tradicionales y pequeños guiños contemporáneos, siempre desde el respeto al producto. No busca reinventar la gastronomía mediterránea, sino recordar por qué sigue funcionando cuando se cocina con técnica y honestidad.

Un restaurante para quedarse después de cenar

Más allá de los platos, RE•TRO consigue algo que cada vez resulta más difícil en Ibiza: crear un lugar donde la comida no sea una excusa para marcharse rápidamente. La iluminación tenue, el jardín mediterráneo y el ritmo pausado del servicio invitan a prolongar la sobremesa entre copas y conversaciones.

Con un ticket medio cercano a los 50 euros, ofrece una de las propuestas con mejor relación entre calidad, producto y experiencia dentro de Marina Village, demostrando que todavía es posible disfrutar de una cocina cuidada sin entrar en la escalada de precios que domina parte de la restauración ibicenca.

En una isla donde abundan los conceptos efímeros y las aperturas pensadas para generar titulares, RE•TRO apuesta por algo mucho más duradero, el placer de comer bien. La cocina de Reartes no pretende impresionar con fuegos artificiales, sino conquistar desde el primer bocado a través del producto, la brasa y recetas que despiertan la memoria gastronómica.

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