Palacio de los Ángeles, la nueva llave Michelin de La Rioja

Haro acaba de incorporar una nueva dirección a su mapa de hoteles de referencia. Hotel Palacio de los Ángeles, abierto el pasado mes de abril por Majestic Hotel Management, acaba de recibir su primera Llave Michelin, una distinción que lo incorpora a la selección de los establecimientos más extraordinarios de la Guía Michelin 2026 en España.

La ubicación explica buena parte de su carácter. El hotel ocupa un palacio barroco del siglo XVIII en pleno centro de Haro, una de las localidades esenciales para comprender la cultura del vino de Rioja. La intervención de Trenchs Studio conserva la identidad histórica del edificio y la combina con un interiorismo contemporáneo, sereno y deliberadamente elegante. El resultado busca el lujo desde la proporción, los materiales nobles y la luz natural, más que desde la exhibición.

Las 38 habitaciones mantienen esa misma filosofía, con espacios vinculados visualmente a la arquitectura del edificio y a la identidad de La Rioja. A ellas se suman diez Residences, situadas en un edificio anexo y concebidas para estancias más largas, familias o viajeros que prefieren disponer de mayor amplitud e independencia.

La experiencia encuentra además una relación particularmente estrecha con el territorio. Palacio de los Ángeles forma parte de The Leading Hotels of the World y plantea Haro como punto de partida para acercarse al paisaje, las bodegas y la cultura vitivinícola de Rioja Alta desde una perspectiva contemporánea.

Y el vino está presente también en la mesa. El proyecto gastronómico cuenta con el asesoramiento de Carlos e Ignacio Echapresto, responsables de Venta Moncalvillo, distinguida con dos Estrellas Michelin, una Estrella Verde y dos soles Repsol.

Del producto riojano al Wine Bar

En Ventilla, los Echapresto han desarrollado una propuesta más informal que la de Venta Moncalvillo, basada en el producto local y en la tradición gastronómica vinculada a la trashumancia. Las verduras de la huerta y el cordero conviven con ingredientes que históricamente transportaban los arrieros en sus intercambios comerciales, desde el bacalao y las sardinas hasta los embutidos y el pimentón.

La propuesta se prolonga en un Wine Bar pensado para las copas, las tapas y la conversación y, especialmente, en una colección de vinos que encuentra en el hotel uno de sus escenarios naturales. La terraza ajardinada añade otro espacio para disfrutar del exterior y cuenta con una piscina climatizada de uso exclusivo para huéspedes.

Bienestar entre piedra y vino

El recorrido por Palacio de los Ángeles también reserva espacio al bienestar. Su zona wellness incorpora jacuzzi interior y duchas sensoriales, además de una carta de masajes terapéuticos, tratamientos faciales, exfoliaciones y envolturas realizados con productos de Natura Bissé.
Para quienes buscan una experiencia más privada, El Calado aporta uno de los espacios más singulares del hotel. Tallado en piedra y utilizado originalmente para almacenar vino, este espacio subterráneo conserva una atmósfera íntima que hoy acoge catas privadas, cenas, presentaciones y pequeños encuentros.

La primera Llave Michelin llega apenas unos meses después de la apertura y reconoce un proyecto que ha elegido una vía particularmente atractiva para entrar en el universo de la hotelería de alta gama: recuperar un edificio histórico, ponerlo en diálogo con el diseño contemporáneo y hacer que el vino, la gastronomía y el paisaje de Rioja Alta formen parte de la propia experiencia de alojamiento.

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