El otoño es la estación perfecta para descubrir otra cara de España: hoteles rurales entre olivares, masías históricas, rutas por la Serra de Tramuntana y viñedos donde disfrutar de una copa al atardecer. Cuatro propuestas para desconectar durante los puentes y fines de semana de octubre, noviembre y diciembre.
Cuando termina el verano, viajar adquiere otro ritmo. Las temperaturas se suavizan, los paisajes se tiñen de nuevos colores y la gastronomía recupera los platos de cuchara, los productos de temporada y las recetas pensadas para disfrutar alrededor de una buena mesa. Es también el momento de cambiar la playa por el campo, las prisas por los paseos y las jornadas de sol por una sesión de spa antes de sentarse junto a la chimenea.
En Andalucía, Cataluña y Mallorca, cuatro hoteles de Único Hotels proponen distintas formas de disfrutar del otoño. Desde un spa premiado en plena naturaleza hasta una escapada entre viñedos, pasando por el golf en la Costa Brava y las rutas a pie por la Serra de Tramuntana, estas direcciones invitan a descubrir España más allá de la temporada alta.
Finca La Bobadilla: un hotel rural con uno de los mejores spas de España
Entre Málaga y Granada, en plena Sierra de Loja, Finca La Bobadilla se extiende sobre más de 350 hectáreas de paisaje andaluz. Su ubicación permite combinar el descanso en una finca rodeada de olivares, encinas y bosque mediterráneo con excursiones a localidades como Montefrío, Antequera, Archidona o Iznájar, además de visitas culturales a Granada, Córdoba y Málaga.

Uno de sus grandes atractivos para una escapada de otoño es Flow Spa, reconocido como Spain’s Best Country House Hotel Spa 2026 en los World Spa Awards. Tras su renovación, el espacio cuenta con 534 metros cuadrados dedicados al bienestar, con piscinas interiores climatizadas, hidroterapia, duchas de contraste, saunas seca e infrarroja, tumbonas térmicas y cabinas de tratamiento. También ofrece rituales con firmas como Natura Bissé.
La experiencia continúa al aire libre. El hotel dispone de centro ecuestre propio para recorrer el paisaje a caballo, senderos para caminar y un Bike Center con bicicletas de montaña y eléctricas. También cuenta con pistas de tenis, pádel y pickleball, además de gimnasio exterior.
La gastronomía es otro de los motivos para visitarlo cuando bajan las temperaturas. Bajo la dirección gastronómica de Óscar Velasco, Premio Nacional de Gastronomía, sus restaurantes apuestan por el producto andaluz, la huerta, los fondos y la cocina de temporada. El Cortijo ofrece una propuesta informal y bistronómica, mientras que La Jara presenta una interpretación contemporánea de la cocina andaluza.
Mas de Torrent: golf, pueblos medievales y gastronomía en el Empordà
El otoño invita a recorrer la Costa Brava sin las prisas del verano. Las carreteras secundarias atraviesan campos y viñedos, los pueblos recuperan la calma y las masías se convierten en el escenario perfecto para una escapada gastronómica. En este paisaje, Mas de Torrent, una masía del siglo XVIII, es una base privilegiada para descubrir el Empordà.

Desde el hotel se pueden visitar localidades como Pals, Peratallada, Begur y Calella de Palafrugell, además de acercarse a bodegas, mercados, galerías y espacios vinculados a la tradición artística de la zona.
Los aficionados al golf tienen, además, un motivo añadido para viajar a la Costa Brava: la región se prepara para acoger la Ryder Cup en 2031. Mas de Torrent trabaja con campos de golf del entorno y puede coordinar reservas, traslados y servicios adaptados a los horarios de juego.
Después de una jornada al aire libre, MasSpa ofrece más de 600 metros cuadrados dedicados al bienestar, con piscina interior climatizada, circuito de aguas, sauna, salas de tratamientos y espacios para yoga y fitness. La propuesta se completa con tratamientos que emplean cosmética de Natura Bissé y Comfort Zone.

La gastronomía ocupa un lugar central en la experiencia. Con Eugeni de Diego como asesor gastronómico y Marc Cabezas al frente del día a día, el restaurante El Mas apuesta por el producto local y el recetario catalán, con especial atención a la tradición marinera y de montaña.
Entre los platos que mejor encajan con la temporada figuran los macarrones cremosos de montaña, el canelón de El Mas, los fideos a la cazuela, el bacalao con judías de Santa Pau, las albóndigas a la ampurdanesa y la paletilla de cabrito confitada.
The Lodge Mallorca: rutas por la Serra de Tramuntana lejos del verano
Mallorca también merece una visita cuando termina la temporada de playa. El norte de la isla recupera su tranquilidad, las temperaturas siguen siendo agradables y los caminos invitan a explorar el paisaje a pie o en bicicleta. En este entorno, The Lodge Mallorca propone una escapada activa entre naturaleza, gastronomía y descanso.
La finca ocupa más de 157 hectáreas en el paisaje protegido de la Serra de Tramuntana, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Desde la propiedad parten tres rutas señalizadas que permiten descubrir el entorno sin necesidad de coger el coche.

Una de ellas, de cuatro kilómetros, atraviesa olivares centenarios y pasa junto a las colmenas de la finca antes de alcanzar miradores con vistas a la bahía de Alcúdia, Campanet y la Tramuntana. Otra recorre durante 1,3 kilómetros el curso de un torrente, mientras que una tercera, de tres kilómetros, bordea los campos de lavanda.
Para quienes prefieren pedalear, el hotel organiza salidas en bicicleta con equipamiento, guías y asistencia para distintos niveles, desde recorridos rurales en bicicleta eléctrica hasta rutas en dirección al faro de Formentor.
El regreso al hotel tiene recompensa gastronómica. En Singular, la chef mallorquina Marga Moya sitúa el fuego en el centro de la propuesta, con producto local y de temporada, brasas, leña, cocas, arroces, verduras, carnes y pescados.
Finca Serena: una escapada entre viñedos y olivares en Mallorca
Lejos de la costa, el interior de Mallorca revela una isla diferente, marcada por los pueblos tranquilos, los molinos, los caminos rurales y los campos de cultivo. En pleno Pla de Mallorca, Finca Serena propone descubrir esta faceta de la isla desde una propiedad de solo 25 habitaciones, rodeada de viñedos, olivares, cipreses, limoneros y lavanda.
La chimenea de la casa principal resume bien el espíritu de la estancia: tardes sin prisas, una copa de vino y tiempo para disfrutar de un paisaje que parece mucho más alejado de Palma de lo que realmente está. Desde el hotel se pueden organizar visitas a localidades como Montuïri, Sineu, Petra, Algaida y Pina.

El vino es uno de sus grandes protagonistas. La finca cuenta con más de diez hectáreas de viñedo ecológico, variedades autóctonas y una colección propia que incorpora Tinto Aubor, elaborado con uva Callet procedente de sus viñas. Las catas guiadas permiten descubrir vinos mallorquines acompañados de quesos y productos locales, en una experiencia que conecta directamente con el territorio.
El bienestar también forma parte de la propuesta. Único Spa cuenta con sauna, piscina climatizada, gimnasio Technogym y tratamientos, mientras que las rutas por el entorno y las sesiones de yoga completan la oferta. En el restaurante Jacaranda, la cocina de kilómetro cero se construye alrededor del producto local y de temporada.

Para quienes buscan una experiencia más estructurada, del 22 al 25 de octubre de 2026 el hotel celebra un retiro de yoga y meditación guiado por Lina Jurevičiūtė, con sesiones de Vinyasa, Yin yoga, Yoga Nidra, meditación, sound healing, respiración consciente y ceremonia de cacao, además de alimentación de temporada y acceso al spa.

