Viena suma un nuevo icono a su exquisita oferta hotelera: Mandarin Oriental, Vienna, la primera apertura del grupo en Austria y uno de los proyectos más esperados del año. Ubicado en plena Ringstrasse, la avenida más emblemática de la ciudad, el hotel se instala en un edificio histórico que combina como pocos el alma imperial vienesa con la elegancia contemporánea.
Un antiguo palacio de justicia reconvertido en refugio de lujo
El edificio, diseñado a principios del siglo XX por el arquitecto Alfred Keller, fue originalmente un palacio de justicia. Hoy, tras un profundo trabajo de restauración y diseño firmado por el estudio británico Goddard Littlefair, revive como un espacio luminoso, sofisticado y acogedor. Sus 86 habitaciones y 52 suites, todas bañadas en luz natural y decoradas en tonos neutros que evocan la paleta urbana de Viena, son un homenaje al equilibrio entre tradición y vanguardia.
La gran escalinata original da la bienvenida a los huéspedes, mientras que un patio central restaurado se convierte en el corazón sereno del hotel: un rincón perfecto para desconectar después de recorrer la ciudad.
La nueva mesa imprescindible de Viena
La apertura del Mandarin Oriental, Vienna no solo suma alojamiento de lujo: también redefine la escena gastronómica local. El chef Thomas Seifried, conocido por su enfoque cosmopolita, lidera las cuatro propuestas culinarias del hotel —dos restaurantes, una cafetería de especialidad y un cocktail bar— donde confluyen ingredientes de temporada, influencias austriacas y guiños internacionales. Su objetivo: elevar la gastronomía contemporánea vienesa a un nuevo estándar.

Bienestar inspirado en la ciudad de la música
El spa ofrece una interpretación muy vienesa del bienestar: masajes inspirados en los movimientos del vals, baños de gong y tratamientos holísticos que buscan reflejar la herencia musical y artística de la capital austriaca. Una invitación a desconectar al ritmo de la ciudad que inventó la elegancia sonora.
El abanico que une historia y modernidad
Cada hotel Mandarin Oriental cuenta con un abanico emblemático, y en Viena la obra recae en el artista Peter Jellitsch. Su diseño fusiona referencias del Art Nouveau con la identidad gráfica contemporánea del creador, simbolizando el espíritu de la propiedad: un puente entre el legado cultural vienés y la estética moderna.
Oferta de apertura: “Be the First to Stay”
Para celebrar su debut, el hotel lanza un paquete especial que incluye desayuno diario, crédito en el hotel, un cóctel de bienvenida y un regalo cultural. Una invitación a ser de los primeros en vivir esta nueva joya del lujo en Europa central.
La nueva puerta de entrada a Viena
A pocos pasos de la Catedral de San Esteban, el Palacio Hofburg, la Ópera Estatal y el exclusivo Golden Quarter, el Mandarin Oriental, Vienna se posiciona como un punto de partida ideal para descubrir la ciudad. Su propuesta combina hospitalidad asiática, herencia Jugendstil y un enfoque contemporáneo que promete convertirse en referencia indiscutible para los viajeros más exigentes.

