Shima, el restaurante Nikkei de Mallorca donde Japón y Perú miran al Mediterráneo

Hay lugares en Mallorca donde el paisaje forma parte de la experiencia gastronómica. Shima, el restaurante de cocina Nikkei de Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, es uno de ellos. Situado en este enclave privilegiado del norte de la isla, su propuesta combina técnicas y sabores de Japón y Perú con una puesta en escena contemporánea y una terraza que mira hacia el azul del Mediterráneo.

La propuesta forma parte de la oferta gastronómica del Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, que reúne siete espacios diferentes y que en 2026 ha reforzado su apuesta por una cocina vinculada al producto local, la temporada y una mirada internacional. En Shima, esa filosofía se traduce en una cocina Nikkei en la que el sushi, los tiraditos, los ceviches, la robata y los sabores peruanos conviven en una carta pensada tanto para compartir como para recorrer a través de diferentes platos.

Al frente está el chef mallorquín Javier Hoebeeck, formado en cocinas de referencia como Azurmendi y El Celler de Can Roca, además de haber trabajado en Tokio y otros destinos internacionales. Su nombre está ligado a Fusion19, en Playa de Muro, restaurante que consiguió una estrella Michelin en 2022 bajo su dirección, cuando Hoebeeck tenía solo 31 años. Aquella distinción reconoció una cocina creativa basada en el producto mallorquín y enriquecida por influencias mediterráneas, asiáticas y latinoamericanas, un recorrido que ahora encuentra continuidad en Shima, donde su experiencia se pone al servicio de una propuesta Nikkei que une Japón, Perú y Mallorca.

Una cocina entre Tokio y Lima

La cocina Nikkei nació del encuentro entre la tradición culinaria japonesa y los productos, técnicas y sabores de Perú. En Shima, esa combinación se lleva a un terreno gastronómico sofisticado, con pescados y mariscos, wagyu, caviar, robata y salsas de inspiración peruana.

La carta permite empezar con pequeños platos para compartir, como las vieiras con jalapeño verde, el ceviche clásico, el tartar de atún y sandía o el calamar en tempura con salsa de mango. Entre los platos crudos aparece también el tiradito de dentón, uno de los ejemplos más claros de ese diálogo entre ambas cocinas.

El apartado de sashimi propone atún, salmón, dentón, vieira y serviola, además de un sashimi imperial. En los makis aparecen opciones como el de bogavante, el acevichado, el de wagyu y el de cangrejo.

Pero es probablemente en los nigiris donde la personalidad de Shima resulta más evidente. El menú combina ingredientes japoneses con productos y sabores españoles y latinoamericanos: nigiri de serviola con sobrasada y miel de yuzu, nigiri de dentón con huancaína , atún con rocoto o vieira. Para quienes buscan una versión todavía más lujosa, el nigiri de wagyu con caviar.

La robata, otro de los protagonistas

La cocina a la brasa japonesa tiene también un espacio destacado en la carta. En el apartado Robatayaki, los platos se sirven en dos piezas e incluyen desde yakitori de ternera con salsa de jalapeño y cilantro hasta wagyu, pluma ibérica con crujiente de cerdo o pulpo con tuétano.

Uno de los bocados más exclusivos es el king crab con caviar, mientras que el aguacate a la brasa con chalaquita y salsa de jalapeño ofrece una alternativa vegetal dentro de esta sección.

Entre los platos principales de inspiración Nikkei destacan el bacalao negro con miso y setas, la parihuela de bogavante con cangrejo azul de Mallorca, el pato con arroz norteño y el lomo saltado de wagyu. También hay opciones vegetarianas como el arroz chaufa de verduras o la berenjena con mole poblano.

Omakase: la manera más completa de conocer Shima

Para quienes prefieren dejarse llevar por la cocina, Shima ofrece un Omakase de verano por 150 €. El recorrido comienza con snacks de vieira con jugo de jalapeño y ostra con nori tostado, umeboshi y cítricos, antes de continuar con un tiradito de dentón y atún con tapioca y emulsión de mar.

El sushi reúne tres piezas especialmente representativas de la filosofía de la casa: nigiri de wagyu con salsa ra-yu, otoro con salsa de rocoto y serviola con sobrasada y miel de yuzu. El menú continúa con anguila lacada al estilo unagi y propuestas como la empanada de pluma ibérica marinada o el pato con boniato. El final llega con wasabi, almendra y lima, cacao cabosse y petit fours.

También existe un Omakase de verano vegetariano por 120 €, con tiradito de coliflor, ceviche de remolacha, nigiris vegetales, calabacín glaseado, berenjena a la brasa con mole, boniato, café y guayaba.

Postres con acento asiático

La parte dulce mantiene el mismo lenguaje gastronómico. Entre los postres aparecen matcha, sésamo y fresa, cacao cabosse con texturas de chocolate, espuma y merengue de coco, y boniato, café y guayaba.

La carta se completa con propuestas más singulares como kalamansi, litchi y tumbo o maíz y caramelo, donde el miso de caramelo y las palomitas caramelizadas llevan la inspiración Nikkei hasta el último plato.

Más allá de la cocina, una de las claves de Shima es su emplazamiento. El restaurante se plantea como un oasis de tranquilidad frente a la costa de Formentor, con una terraza que convierte el paisaje en parte de la experiencia.  La experiencia encaja así con la nueva etapa del Four Seasons Resort Mallorca at Formentor, que ha reforzado su propuesta gastronómica alrededor del producto de temporada, el abastecimiento responsable y una relación más estrecha con el entorno mallorquín. En Shima, esa mirada local no sustituye a la identidad japonesa y peruana, sino que la acompaña a través de ingredientes y productos disponibles en la isla.

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