El restaurante Leitariegos celebró sus VI Jornadas del Cocido Madrileño con Antonio Cosmen, creador de la reconocida receta de Cruz Blanca de Vallecas, como invitado especial. Una propuesta que unió tradición, producto y gastronomía en el corazón de la montaña asturiana.
A 1.526 metros de altitud, entre montañas teñidas por los colores del otoño, el restaurante Leitariegos volvió a reivindicar el placer de la cocina tradicional con sus VI Jornadas del Cocido Madrileño, celebradas del 17 al 30 de octubre. La cita tuvo como protagonista a Antonio Cosmen, responsable de la célebre receta de Cruz Blanca de Vallecas, que regresó a su pueblo natal para compartir su saber hacer junto a sus sobrinos Pepe y Héctor.
La iniciativa consolidó una propuesta gastronómica que, desde su primera edición en 2021, había servido cerca de 600 cocidos madrileños. La acogida confirmó el atractivo de un plato emblemático de la cocina española, capaz de reunir a comensales en torno a una mesa incluso lejos de su territorio de origen.

Una receta basada en el producto y la tradición
El secreto del cocido de Antonio Cosmen residió en el respeto por la receta tradicional y en la selección de materias primas de calidad. La elaboración combinó garbanzo castellano con carnes y embutidos tradicionales de la zona, preparados de forma artesanal. A estos ingredientes se sumó el agua microfiltrada procedente de los manantiales de El Puerto, un elemento distintivo de la propuesta.
El cuidado de los ingredientes y de la elaboración permitió trasladar a Asturias una receta que había convertido a Cruz Blanca de Vallecas en un referente de la cocina tradicional madrileña. Su carácter generoso y reconfortante encontró en el clima otoñal de la montaña un escenario especialmente apropiado.
La trayectoria de Antonio Cosmen había sido reconocida con importantes distinciones, entre ellas el Premio Alimentos de España a la Restauración 2016 y la Cruz de la Orden del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid.

Dos generaciones unidas por la gastronomía
Las jornadas también pusieron en valor la continuidad de una tradición familiar. Pepe y Héctor Cosmen recibieron a su tío Antonio en un encuentro que vinculó distintas generaciones alrededor de una misma pasión por la cocina. La experiencia reflejó cómo el conocimiento culinario podía transmitirse y mantenerse vivo mediante el respeto por las recetas y el producto.
La gastronomía asturiana tuvo también un papel destacado en esta historia. Héctor Cosmen había obtenido en 2022 el reconocimiento al mejor pote asturiano de España, otro de los platos representativos de la cocina del restaurante Leitariegos. Este galardón reforzó la identidad de un establecimiento ligado a los sabores tradicionales y a la riqueza culinaria de su entorno.

Una escapada con sabor a otoño
Más allá de la mesa, las jornadas ofrecieron una oportunidad para descubrir el Puerto de Leitariegos, conocido como el Techo del Paraíso. La carretera de montaña, las vistas panorámicas y el aire fresco acompañaron una experiencia en la que paisaje y gastronomía se complementaron.
El cocido madrileño encontró así un lugar propio en Asturias, demostrando que las recetas tradicionales podían trascender fronteras y conectar territorios a través de la cocina. Entre ingredientes seleccionados, elaboración cuidada y sobremesas sin prisas, Leitariegos convirtió esta celebración en un homenaje a la gastronomía de siempre.

