En lo más entrañable del casco antiguo de Cáceres, en la Calle General Ezponda 3, se encuentra Borona Bistró, un restaurante que fusiona la tradición extremeña con la creatividad contemporánea. Fundado en 2021 por la pareja formada por el chef Víctor Corchado y la maitre y sumiller Rocío Rey, este coqueto local para 30 comensales ha conquistado paladares y reconocimientos: Sol de la Guía Repsol 2024 y mención en la Guía Michelin.
Borona Bistró es ya una joya gastronómica en Cáceres: una propuesta que aúna raíces extremeñas, producto local y sensibilidad contemporánea. Sus menús degustación evolucionan mes a mes, y su nueva Mesa del Chef ofrece una experiencia íntima que conecta al comensal con el corazón del proyecto. Reconocido por la calidad, el compromiso territorial y la calidez de su espacio, es una parada obligada para quienes deseen viajar por Extremadura a través del sabor.

Los dos menús degustación
Además de su Borona Bistró ofrece dos menús fijos que cambian cada mes, reforzados por novedades semanales. Por un lado, Jaramago (más breve), incluye cuatro aperitivos, entrante, pescado, carne y postre por 69 € (119 € opcional con maridaje), y Algarabía (más extenso), cuatro aperitivos, tres entrantes, pescado, carne, prepostre y postre por 79 € (129 € con maridaje).
En sus menús, platos emblemáticos como el escabeche de solomillo ibérico; el gazpacho de poleo con atún rojo, tomate lyo y mazamorra de almendra; oreja de cochinillo frita rellena de tartar de gamba; las migas con patatera; o el flan de la abuela Julita. Platos y recetas que reflejan esa filosofía: tradición reconocible, sencillez emocional.

La Mesa del Chef: experiencia íntima
Desde junio de 2025, Borona ha lanzado La Mesa del Chef, un formato exclusivo y cercano. Serán dos miércoles al mes (almuerzos y cenas), para grupos de solo cuatro personas junto a la cocina vista. Por un precio de 58 €, los comensales disfrutan de tres aperitivos, entrante, pescado, carne y postre, con un menú único que varía en función de la microtemporada y los proveedores disponibles.

Cocina con raíces
El nombre “Borona” alude a un ancestral pan de maíz, símbolo de cómo Víctor Corchado entiende la cocina: respetuosa con la tradición, artesana y abierta al diálogo. Proveniente de Malpartida de Cáceres y formado en Mérida, el Basque Culinary Center y con experiencias en Atrio, Berasategui o Lazare, Víctor ha construido una cocina “de mano” que rinde homenaje al producto, al paisaje y a la memoria.

Compromiso con el territorio
Más de 30 pequeños productores locales nutren su cocina: verduras de Ribera del Marco, cordero merino de Sierra de la Mosca del proyecto Merineando, ibéricos de Malpartida de Cáceres, pescado de Pescaderías Salgado o poleo recolectado por la asociación Down Cáceres. Además, Rocío, nacida en Córdoba, aporta guiños personales con mantequilla de Fuente Obejuna, vinagres de Doña Mencía y los generosos de Montilla‑Moriles.
Su carta de vinos supera las 140 referencias, explorando regiones como Extremadura, Montilla‑Moriles, Toro o Ribera del Duero, y ofrece maridajes por copa y botella seleccionados con esmero.

Un refugio cálido y cercano
El diseño del local busca generar una atmósfera envolvente: no hay manteles, sí tonos cálidos, piezas de arte simbólico que reflejan los colores de la cerámica tradicional cordobesa y una sala pensada para sentirse en casa que incluye un espacio privado para momentos íntimos. El servicio corre a cargo de Carla, maitre formada en ESHAEX, junto con Rocío y el equipo, que priorizan la cercanía para una experiencia verdaderamente auténtica.

