Con el verano, Nápoles se transforma en un destino vibrante. El buen tiempo, los días más largos y el ambiente mediterráneo invitan a perderse por sus calles llenas de historia, arte y carácter. Para vivir esta temporada al máximo, proponemos alojarse en un lugar con alma propia: el Eurostars Hotel Excelsior, un emblemático establecimiento frente al mar que combina lujo, tradición y vistas inigualables al imponente Vesubio.
Nápoles es mucho más que pizza y mandolinas. Es una ciudad viva, pasional, con una energía única que se respira en cada esquina; Nápoles es mar, cultura y luz. En pleno paseo marítimo, el Eurostars Hotel Excelsior se alza como un mirador privilegiado al azul del Mediterráneo y al volcán más famoso del mundo.

Desde aquí, es fácil adentrarse en el casco histórico y descubrir lugares icónicos como:
- El Palacio Real
- La Piazza del Plebiscito
- El Castel dell’Ovo, que parece formar parte del propio paisaje del hotel
El alma elegante del golfo napolitano
Este hotel centenario, inaugurado en 1908, ha sido testigo de guerras, películas y momentos históricos, sin perder un ápice de su esencia aristocrática. Lámparas de cristal de Murano, mármoles de Carrara y paredes revestidas de seda decoran un interior tan lujoso como acogedor.

Sus habitaciones y suites combinan materiales nobles con un estilo clásico y sofisticado. Algunas de ellas cuentan con balcones privados desde los que se puede ver el amanecer sobre la bahía de Nápoles. Un verdadero lujo sensorial.
Un hotel con historia… y estrellas
El Excelsior ha sido hogar temporal de personalidades como Winston Churchill, Luciano Pavarotti, Alexander Fleming, el Príncipe Humberto de Saboya, Alfred Hitchcock, y su imagen ha quedado inmortalizada en obras maestras del cine como Viaggio in Italia (1954), de Roberto Rossellini, o Il giudizio universale (1961), de Vittorio De Sica.

La Terrazza: gastronomía con vistas al infinito
La joya culinaria del hotel es el restaurante La Terrazza, un espacio donde tradición y creatividad se dan la mano. Con una carta inspirada en los sabores de la cocina napolitana y mediterránea, el restaurante ofrece platos preparados con ingredientes frescos y de máxima calidad: mariscos, pastas artesanales y postres que son pura tentación.

Todo acompañado de una vista panorámica que convierte cada comida en una experiencia multisensorial. Cenar bajo el cielo estrellado, con el rumor de las olas y la brisa marina, es un momento que no se olvida.

