Con más de 8.000 kilómetros de costa, 375 puertos deportivos y un impacto económico superior a los 5.100 millones de euros anuales, el turismo náutico se ha consolidado como un pilar de la industria turística en España. Hablamos con Luis Conde, presidente del Salón Náutico Internacional de Barcelona, del 8 al 12 de octubre, sobre la evolución del sector, sus retos y las oportunidades que abre la edición de 2025.
España es ya líder en turismo náutico a nivel mundial. ¿Qué factores explican este éxito
La combinación de infraestructuras de primer nivel, con más de 134.000 puntos de amarre, un clima envidiable y la riqueza natural de nuestras costas. A eso se suma una industria local muy competitiva en reparación, mantenimiento y servicios. Todo ello nos convierte en un destino privilegiado tanto para armadores como para turistas.
¿Qué peso económico tiene actualmente el turismo náutico en España?
En 2024 registramos 3,4 millones de turistas náuticos y un impacto económico que supera los 5.100 millones de euros, según el último Anuario de Estadísticas Deportivas del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Esto demuestra que ya no hablamos de un sector de nicho, sino de un motor económico estratégico que genera empleo, inversión y proyección internacional para nuestras costas.
¿Qué papel juega el Salón Náutico de Barcelona en ese crecimiento?
Es la gran plataforma de promoción y negocio del sector en España y referente internacional des de hace más de 60 años. Cada año reunimos a astilleros, empresas de servicios, puertos deportivos y destinos turísticos consolidando la posición de Barcelona como hub mediterráneo y, a la vez, proyectando la oferta española al mundo.
El Salón Náutico de Barcelona encara su edición más profesional
¿Cómo definiría la edición 2025 del Salón Náutico de Barcelona?
La hemos concebido como una experiencia 360º. Queremos que el visitante se sumerja en el mar no solo desde el punto de vista de la navegación, sino también de la cultura, la innovación, la gastronomía y el estilo de vida. Bajo el concepto “boatique”, reunimos grandes embarcaciones, propuestas exclusivas, tecnología azul y un ambiente mediterráneo excepcional. Además, ampliamos nuestra oferta con un nuevo muelle en el Port Vell. Esta edición es un primer paso de un plan estratégico que desarrollará en los próximos años un nuevo Salón Náutico más ambicioso que nunca.
¿Qué importancia tiene el nuevo muelle del Port Vell?
Es una gran novedad. Por primera vez disponemos de un espacio dedicado a embarcaciones de hasta 30 metros de eslora. Esto no solo amplía la oferta expositiva, sino que refuerza la posición de Barcelona como puerto estratégico para grandes yates, muy demandados en destinos de alto nivel como Ibiza.
¿Cuáles son los espacios más destacados de esta edición?
El Premier Yacht Ágora, donde se presentarán modelos exclusivos de los principales astilleros internacionales; el Blue Tech Summit, un foro pionero para startups vinculadas al mar; y los Blue Tech Safaris, que permitirán descubrir de primera mano soluciones sostenibles a bordo de embarcaciones innovadoras. Queremos que el visitante combine ocio, descubrimiento y visión de futuro. Además, la gran novedad será la propuesta gastronómica del nuevo Village, dirigida por el chef Rafa Zafra. El equipo de Le Chef Catering ofrecerá un menú que une tradición y creatividad. Es una experiencia pensada para disfrutar del mar también a través del paladar.
¿Cuáles son hoy las principales tendencias de consumo que veremos en esta edición?
Destacaría tres: el crecimiento del chárter náutico, que acerca la navegación a un público más amplio; la digitalización, que permite reservar barcos, planificar rutas o contratar servicios en segundos; y la sostenibilidad, que está transformando la oferta hacia modelos eléctricos, híbridos y de bajas emisiones.
¿Dónde se concentra la mayor demanda turística?
Baleares sigue liderando, seguida de Cataluña y la Comunidad Valenciana. En destinos como Mallorca, Ibiza o Barcelona, la demanda internacional, sobre todo alemana y británica, es muy fuerte. Pero cada vez vemos más interés en Galicia, Andalucía o Canarias, lo que abre la puerta a diversificar la oferta.
Rafa Zafra firma el menú del Village del Salón Náutico de Barcelona
¿Qué importancia tiene la sostenibilidad desde el punto de vista empresarial?
Es absolutamente estratégica. Los clientes lo demandan, las instituciones lo exigen y las marcas lo están incorporando en sus planes de negocio. Hablo de embarcaciones híbridas, eléctricas, paneles solares, biocombustibles, pero no solo de este nuevo tipo de motorizaciones, sino también de veleros y barcos cada vez más eficientes y sostenibles. Se trata también de navegar con el máximo respeto al mar y de realizar una gestión eficiente de los puertos. Quien no apueste por la sostenibilidad quedará fuera de juego en pocos años. Este año en el Salón incorporamos barcos lanzadera eléctricos para los desplazamientos, un circuito circular para optimizar la movilidad y contaremos con la exhibición de algunas embarcaciones híbridas, eléctricas o impulsadas por biocombustibles que poco a poco van ganando mercado. Así mismo con el Puerto de Barcelona se realizarán jornadas sobre las oportunidades de la economía azul. Queremos que el Salón sea plataforma de visibilidad para la náutica responsable y que los visitantes perciban que el futuro del mar pasa por la sostenibilidad.
¿Qué papel juega la innovación tecnológica en el sector?
Un papel central. Desde sistemas de navegación inteligentes hasta plataformas digitales de reserva, la tecnología está facilitando el acceso y mejorando la experiencia, su manejabilidad y la seguridad.
El turismo náutico a menudo se percibe como elitista. ¿Sigue siendo así?
La náutica no solo son los grandes yates de famosos que vemos en los medios. Hay muchas maneras de disfrutar del mar y muchos tipos de embarcaciones para hacerlo. Además, el alquiler de embarcaciones y chárter por días o horas está abriendo las puertas a todo tipo de públicos y familias. La náutica es una forma diferente y cada vez más accesible de disfrutar del mar.
¿Cómo se integra el turismo náutico en la estrategia turística global de España?
De manera creciente. Somos líderes mundiales en turismo en general, y la náutica aporta un valor diferencial: estacionalidad más amplia, gasto medio más alto y una imagen de calidad que refuerza la marca España. Nuestro objetivo es que el turismo náutico esté al mismo nivel de reconocimiento que el cultural o gastronómico. Es fundamental que instituciones, gobiernos, sector turístico y empresas apuesten firmemente por ello.
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¿Qué oportunidades genera para las economías locales?
Enorme. Desde empleo directo en puertos y astilleros hasta actividad en hoteles, restaurantes y comercios. Cada embarcación que llega implica consumo en destino y turismo de calidad. Por eso hablamos de un sector tractor, que dinamiza no solo la costa, sino también el interior a través del enoturismo, la gastronomía o la cultura.
¿Cuál es el perfil del turista náutico internacional que visita España?
En su mayoría proceden de Alemania y Reino Unido, aunque crece la demanda de franceses, estadounidenses y nórdicos. Son viajeros de alto poder adquisitivo, con gran interés por experiencias premium, pero también familias y grupos jóvenes que se inician en la navegación gracias al chárter.
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a quienes planean visitar el Salón?
Que el mar es mucho más que navegación: es innovación, sostenibilidad, cultura, deporte y disfrute. El Salón Náutico Internacional de Barcelona es una celebración de todo ello. Queremos que cada visitante se vaya con la sensación de haber vivido una experiencia única y, sobre todo, con ganas de volver al mar.
¿Cómo ve el futuro del turismo náutico en España en los próximos diez años?
Con optimismo. España tiene todos los ingredientes para ser el referente mundial. Pero es necesario que las administraciones sean conscientes de ello y apoyen este sector. Si seguimos invirtiendo en sostenibilidad, innovación y promoción internacional, creceremos de forma sostenida y equilibrada. El mar es parte de nuestra identidad y, bien gestionado, será una de nuestras principales ventajas competitivas como país.

