Más de 800 eventos convierten Irlanda en el gran escenario de Halloween. Fuegos, castillos, leyendas celtas, gastronomía, desfiles y antiguos rituales recuperan durante estos días el espíritu de Samhain, la celebración que hace más de 2.000 años marcaba el comienzo del Año Nuevo Celta.
Halloween tiene mucho menos de fiesta importada de lo que podría parecer. Su origen está en Samhain, la antigua celebración celta que tenía lugar la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre para despedir la cosecha, recibir la estación oscura y dar comienzo al invierno y al nuevo año. Los celtas creían que durante esa noche el velo entre el mundo de los vivos y el de los muertos se hacía más delgado y que los espíritus podían regresar.
De aquellos rituales proceden algunas de las costumbres que hoy asociamos con Halloween. Las hogueras para alejar a los malos espíritus, las máscaras, las ofrendas, los juegos con manzanas o las famosas calabazas tienen su origen en tradiciones mucho más antiguas. De hecho, antes de que llegaran las calabazas americanas se utilizaban nabos tallados e iluminados.
La emigración irlandesa llevó estas costumbres hasta Estados Unidos durante el siglo XIX, donde la celebración evolucionó hasta convertirse en el Halloween que hoy conoce medio mundo. Pero para encontrar sus raíces hay que volver a Irlanda. Y allí octubre y los primeros días de noviembre ofrecen una oportunidad especialmente curiosa para descubrirlas.

Kilkenny y el juicio por brujería que terminó en una hoguera
La ciudad medieval de Kilkenny recupera durante estas fechas uno de los episodios más oscuros de la historia irlandesa. Entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre, Kilkenny’s Toil and Trouble recuerda el juicio por brujería de 1324 contra Alice Kyteler, acusada de herejía y brujería por el obispo de Ossory. Su criada, Petronella de Meath, terminó condenada a muerte y pasó a la historia como la primera mujer quemada por bruja en Irlanda.
El festival permite conocer esta historia a través de distintas actividades culturales y visitas a lugares relacionados con ella, entre ellos Kyteler’s Inn, la taberna que regentaba Alice. Unos días antes, del 22 al 26 de octubre, Savour Kilkenny celebra además la llegada de la cosecha con la gastronomía propia del otoño.

Meath, donde la historia de Halloween comenzó con una gran hoguera
Para acercarse al origen de Samhain hay que viajar hasta el condado de Meath. En la colina de Ward se han encontrado restos arqueológicos que relacionan este lugar con las primeras celebraciones y con las grandes hogueras desde las que se encendían antorchas para guiar a los espíritus durante aquella noche.
Entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre, el Festival de Púca recupera esta tradición alrededor de la figura de Púca, un ser mitológico capaz de cambiar de forma. Trim y Athboy acogen cuentacuentos, gastronomía y diferentes actividades relacionadas con el antiguo Samhain.
La celebración continúa alrededor de la mesa. Del 5 al 8 de noviembre, el Samhain Festival of Food & Culture propone degustaciones, rutas gastronómicas y una cena colectiva, Samhain Long Table Supper, con productos de temporada y cocina tradicional.

Derry convierte Halloween en un espectáculo monumental
En Irlanda del Norte, la ciudad amurallada de Derry-Londonderry acoge del 28 de octubre al 1 de noviembre uno de los grandes acontecimientos de estas fechas. Derry Halloween transforma sus calles en un escenario poblado por espíritus, hadas y criaturas de la oscuridad.
La ciudad, conocida por conservar la muralla mejor conservada de la Isla Esmeralda, con unos 400 años de antigüedad, suma a su arquitectura y a sus museos históricos una celebración que ha convertido Halloween en una auténtica fiesta urbana. Es también una buena muestra de cómo la tradición celta puede mezclarse con espectáculos contemporáneos sin perder su identidad.

De Galway a Dublín, Halloween se multiplica
Galway celebra durante todo un mes la llegada del Año Nuevo Celta. Uno de sus momentos más espectaculares será el Macnas Halloween Parade, que cumple 40 años el 25 de octubre y reúne enormes figuras articuladas, personajes mitológicos, disfraces ancestrales y artes visuales en un desfile de estética sorprendente. A él se suman el Galway Comedy Festival y el Gaillimh-Ahh Boo Halloween Festival.
En Dublín, las posibilidades se multiplican. El Fingal Festival of Fire lleva el 31 de octubre el fuego de Halloween hasta Swords Castle, una fortaleza del siglo XII. Pumpkins After Dark, en Newbridge House and Farm, convierte las calabazas en protagonistas durante todo octubre y la Apple Cider Harvest Celebration recupera la tradición agrícola de la zona.

Y para quienes prefieren el terror literario, Dublín celebra del 23 al 26 de octubre el Festival de Bram Stoker, dedicado al autor que convirtió a Drácula en uno de los personajes más inquietantes de la literatura.
Kerry añade su propia versión de Samhain con un festival dedicado a An Cailleach Chiarraí, la diosa salvaje del invierno en la mitología celta. Tralee y Killarney acogen espectáculos callejeros, desfiles, fuegos artificiales, danzas tradicionales, narraciones y talleres.
Y en Limerick, el Halloween Hauntings lleva las historias de fantasmas hasta el castillo del rey Juan, mientras el Desfile de Luces y Sombras recorre la ciudad recuperando personajes de la mitología celta.
Más de 800 celebraciones de Samhain recorren Irlanda durante estas semanas. Una cifra que explica por qué, para entender el verdadero origen de Halloween, quizá convenga mirar mucho más hacia el Atlántico que hacia Estados Unidos.

