Qué ver en Sudáfrica para amantes de la arquitectura

Viajar por Sudáfrica también puede ser una forma de descubrir su historia a través de la arquitectura. En pocas jornadas es posible pasar de las fachadas de colores de Bo-Kaap a los antiguos silos de grano convertidos en museo, de las fincas vinícolas del Cabo a los edificios Art Déco de Johannesburgo o a la arquitectura anglo-india de Durban.

El recorrido propuesto conecta tres grandes zonas del país y permite entender cómo las distintas culturas que han formado Sudáfrica han dejado su huella en sus ciudades.

Ciudad del Cabo y el paisaje arquitectónico del Cabo

La ruta comienza en Ciudad del Cabo, donde la arquitectura cambia de registro prácticamente en cada barrio. Uno de los primeros lugares que merece la pena recorrer es Bo-Kaap, reconocible por sus casas de colores y por la historia de la comunidad musulmana Cape Malay. Sus fachadas forman uno de los paisajes urbanos más fotografiados de la ciudad.

Finca vinícola de estilo Cape Dutch
Finca vinícola de estilo Cape Dutch

El contraste aparece al llegar al V&A Waterfront, la antigua zona portuaria transformada en uno de los espacios más dinámicos de Ciudad del Cabo. Aquí se encuentra el Zeitz MOCAA, uno de los grandes museos de arte contemporáneo de África. El edificio ocupa unos antiguos silos de grano y fue transformado por el arquitecto Thomas Heatherwick en una construcción que conserva la estructura industrial original y la convierte en uno de los iconos contemporáneos de la ciudad.

Desde Ciudad del Cabo, el viaje continúa hacia el interior para descubrir otro de los grandes estilos arquitectónicos sudafricanos. Stellenbosch y Franschhoek concentran algunas de las mejores muestras de arquitectura Cape Dutch, vinculada a las antiguas explotaciones agrícolas y vinícolas de la región.

Las grandes cubiertas a dos aguas, las fachadas encaladas y las estructuras de madera forman parte del paisaje de unas fincas que hoy siguen vinculadas al vino. Es también el territorio del Pinotage, variedad de uva creada en Sudáfrica a partir de Pinot Noir y Cinsault.

Llegar desde España resulta sencillo siguiendo una ruta que conecta Madrid con Johannesburgo y después con Ciudad del Cabo. Desde el aeropuerto de Ciudad del Cabo, los valles vinícolas se encuentran a menos de una hora por carretera. Una vez allí, el Franschhoek Wine Tram permite recorrer distintas fincas y bodegas sin necesidad de conducir.

Durban, la otra cara de la arquitectura sudafricana

El siguiente punto del recorrido es Durban, en la costa del océano Índico. La ciudad aporta una arquitectura muy diferente a la del Cabo y permite descubrir la importante influencia de las comunidades de origen indio que forman parte de su identidad.

Florida Road
Florida Road

El patrimonio victoriano aparece en diferentes edificios y viviendas, pero es la arquitectura anglo-india la que aporta algunos de los rasgos más característicos de Durban. Las cúpulas de la mezquita de Juma, los mercados y las fachadas coloniales recuerdan la diversidad cultural de una ciudad que alberga la mayor comunidad de origen indio fuera de Asia.

También merece la pena acercarse a Florida Road, una de las calles más animadas de Durban. Antiguas casas de las primeras décadas del siglo XX conviven hoy con restaurantes, cafeterías, tiendas y galerías. En sus edificios se aprecia además la influencia del Art Déco tropical, con líneas geométricas, colores suaves y elementos adaptados al clima de la costa.

Durban puede incorporarse fácilmente al itinerario gracias a las conexiones aéreas domésticas con Ciudad del Cabo. Después de recorrer el Cabo, supone un cambio de escenario que permite conocer otra de las grandes influencias culturales presentes en la arquitectura de Sudáfrica.

Johannesburg
Johannesburg
Johannesburgo y Pretoria, entre el Art Déco y el neoclasicismo

El último tramo lleva hasta Gauteng, la provincia donde se encuentran Johannesburgo y Pretoria. Aquí la arquitectura habla especialmente de la transformación de Sudáfrica durante el siglo XX y de la importancia que tuvo la minería en el desarrollo de Johannesburgo.

La ciudad conserva una notable colección de arquitectura Art Déco, especialmente vinculada a su centro histórico. Para completar la visita conviene acercarse a barrios como Maboneng y Braamfontein, donde antiguos edificios y nuevos proyectos conviven con restaurantes, galerías, terrazas y espacios culturales.

Constitution Hill
Constitution Hill

Otro lugar imprescindible es Constitution Hill, un complejo histórico que reúne antiguas prisiones y el actual Tribunal Constitucional de Sudáfrica. Su arquitectura integra elementos procedentes de las antiguas instalaciones penitenciarias y convierte el conjunto en un espacio dedicado a la memoria y a la democracia del país.

A poca distancia se encuentra Pretoria, donde los Union Buildings dominan la ciudad desde una posición elevada. Diseñados por Sir Herbert Baker y construidos en 1910, estos edificios de arenisca rosada representan uno de los mejores ejemplos del carácter monumental de la arquitectura neoclásica sudafricana.

El recorrido puede terminar utilizando el Gautrain, el tren rápido que conecta el aeropuerto O.R. Tambo con Johannesburgo y Pretoria. Es una forma cómoda de enlazar los principales puntos de Gauteng y cerrar un itinerario que, más allá de sus edificios, permite entender la diversidad cultural e histórica de Sudáfrica.

Union Buildings
Union Buildings

La arquitectura se convierte así en otra manera de recorrer el país. Desde las casas Cape Dutch de los viñedos hasta el Art Déco de Johannesburgo, pasando por la herencia anglo-india de Durban y la arquitectura contemporánea de Ciudad del Cabo, Sudáfrica ofrece un viaje en el que cada ciudad cuenta una parte diferente de su historia.

Este recorrido forma parte de La Nación Multicolor, el circuito de Catai diseñado para descubrir algunos de los principales destinos sudafricanos combinando Ciudad del Cabo, Durban y Gauteng.

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