Desde la terraza del restaurante 11 Nudos Rooftop se divisa la plaza de Chueca y buena parte del barrio con más orgullo de Madrid. El local se encuentra en lo más alto del emblemático Mercado de San Antón (calle de Augusto Figueroa, 24) y estos días presenta una nueva carta, donde se ha querido dar un mayor protagonismo a la brasa, pero con guiños a la cocina gallega. En esta nueva propuesta caben una amplia variedad de carnes y pescados al carbón, platos para compartir y bocados informales. Siempre defendiendo su identidad como brasserie atlántica.
En el apartado dulce, 11 Nudos se ciñe también a su propósito de hacer disfrutar al comensal. Todos los postres están pensados para compartir, porque consideran que todos merecen su momento de gloria. Desde luego, no hay que salir del local sin probar la cookie al carbón con chocolate blanco y helado de yogur búlgaro o la fondue de tiramisú, porque además pueden ser la excusa perfecta para alargar la sobremesa. Nunca hay prisa, porque este restaurante abre todos los días de la semana desde las 12 del mediodía hasta las 12 de la noche.

Buena cocina sin formalidades
Con esta renovación de su propuesta gastronómica, 11 Nudos Terraza Nordés refuerza su identidad como brasserie en una de las azoteas más animadas de Chueca. Hablamos de un lugar con tres espacios: un elegante salón principal, una bonita terraza climatizada y otra terraza al aire libre. Em todos, el producto del norte y el ambiente se combinan para disfrutar de la buena cocina sin formalidades, ya sea para una comida relajada, un picoteo entre amigos o una cena sin prisas que se puede alargar entre copas con la vista puesta en el cielo de Madrid.
Hay que recordar que este restaurante tiene capacidad para 260 comensales y que pertenece a la firma centenaria Osborne, que en 2022 celebró su 250 aniversario. Lo hizo consolidada como una de las 100 empresas familiares en activo más antiguas del mundo. Estamos ante una firma que da trabajo a más de 1.000 personas, que está presente en 70 países y que se siente orgullosa de ser embajadora de la gastronomía española en el mundo. Lo hace a través de sus marcas más reconocidas internacionalmente, como Cinco Jotas, Caviar Riofrío, la ginebra Nordés, Bodegas Montecillo, Carlos I, Anís del Mono o los propios vinos de Jerez de Osborne, con los que en su origen abrió un camino que hoy perdura. Su propósito: transmitir la riqueza social y cultural de nuestro país, cuidándola, potenciándola y adaptándola en cada momento en el tiempo con el fin de que nunca se pierda el valor de lo auténtico. De hecho, Osborne es propietaria del mítico Toro de Osborne, marca que se ha transformado en un icono de la cultura española.

