Caluana, el restaurante italocastizo de Madrid con una coctelería clandestina

En una ciudad como Madrid, donde la oferta gastronómica parece infinita, encontrar un restaurante capaz de sorprender por concepto, cocina y espacio no siempre es fácil. Y ahí es donde entra en juego Caluana, un restaurante situado a pocos pasos de la Puerta del Sol que ha conseguido construir una propuesta única en la capital, unir la tradición culinaria española e italiana bajo una misma identidad.

Su concepto, bautizado como cocina italocastiza, convierte este espacio en una parada imprescindible para quienes buscan dónde comer en Madrid centro y vivir una experiencia gastronómica diferente. Porque Caluana no es solo un restaurante; es un viaje gastronómico que une dos culturas que entienden la mesa como una forma de celebrar la vida.

Un restaurante con historia en pleno centro de Madrid

Ubicado en la calle Bolsa, a escasos minutos de la Plaza Mayor de Madrid, Caluana ocupa un edificio histórico protegido del siglo XVI que suma valor a la experiencia desde el primer momento.

Su enclave guarda una historia singular: en este mismo espacio estuvo la antigua Bolsa de Madrid y, posteriormente, la desaparecida iglesia de Santa Cruz, de la que todavía se conserva una capilla integrada en el propio restaurante. Un detalle que aporta personalidad y convierte cada visita en algo más que una simple comida.

Con casi 900 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, el restaurante ha sido concebido como una auténtica villa italiana renacentista. La decoración juega con la vegetación, los espejos, las flores y una iluminación envolvente que consigue transportar al comensal lejos del ritmo frenético de la ciudad.

La cocina italocastiza

La propuesta gastronómica de Caluana lleva la firma de los chefs Joaquín Serrano y Jorge Velasco, responsables de una carta que juega con referencias reconocibles de la cocina italiana y española, reinterpretadas desde una visión actual.

Aquí, la cocina italiana se mezcla con el recetario castizo para crear platos que encuentran el equilibrio perfecto entre tradición e innovación.

Entre las propuestas más representativas destacan la crocchetta di patate, una reinterpretación de la tortilla de patata convertida en croqueta y coronada con papada ibérica; la vieira a la brasa con salsa carbonara, donde mar y tierra dialogan con elegancia; la focaccia ibérica, elaborada al estilo romano con jamón ibérico y tomate semicurado; o la célebre lasaña de rabo de toro, uno de los platos que mejor representan la filosofía del restaurante.

La sección de pasta también tiene especial protagonismo, con elaboraciones como los ravioli de pato con foie y piñones, el rigatoni con ragú de ternera o los calamaretti con carabineros, que reflejan esa fusión entre producto mediterráneo y esencia italiana.

En los principales, destacan opciones como el pulpo a la brasa con puré de boniato y alioli, la pluma ibérica a la brasa o la chuleta de vaca madurada, pensadas para quienes buscan sabores intensos y producto de calidad.

Todo bajo una misma filosofía: compartir, disfrutar y descubrir nuevos matices en cada plato.

Un restaurante bonito en Madrid para una ocasión especial

Más allá de la cocina, Caluana ha conseguido posicionarse como uno de los restaurantes más bonitos de Madrid gracias a su estética y su puesta en escena. El restaurante se divide en varios espacios con personalidad propia. El Olivar, situado en la planta principal, ocupa la antigua capilla y se convierte en el gran salón del restaurante, con una arquitectura histórica que impresiona desde el primer vistazo.

En la planta superior se encuentra El Invernadero, un espacio más íntimo, rodeado de vegetación, espejos y rincones diferenciados que aportan una atmósfera más relajada y sofisticada.

La experiencia se completa con espectáculos en directo durante las cenas de jueves a sábado, donde fuego, danza y luces se convierten en parte del entretenimiento, reforzando esa idea de que aquí venir a cenar es mucho más que sentarse a la mesa.

Maldita Gioconda, la coctelería clandestina que esconde Caluana

Pero si hay algo que termina de convertir a Caluana en un lugar especial es su secreto mejor guardado. Bajo el restaurante se encuentra Maldita Gioconda, una coctelería clandestina situada en una cueva subterránea del siglo XVI donde arte y mixología conviven en perfecta armonía.

El espacio está liderado por el bartender Daniel Álvarez, finalista de la World Class Competition, que ha diseñado una carta de autor inspirada en estilos musicales.

Cada cóctel traduce un género musical en una experiencia líquida de sabores, texturas e ingredientes que convierten cada trago en algo inesperado. El resultado es una propuesta original, creativa y sensorial que encaja perfectamente para empezar o terminar la noche en pleno centro de Madrid.

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