Un estudio europeo impulsado por The Social Hub revela que el 88 % de las españolas teme por su seguridad cuando viaja sola y que solo una minoría se siente muy segura en desplazamientos profesionales. La industria hotelera afronta el reto de convertir la protección en un estándar real y visible.
Viajar en solitario forma parte de la vida profesional de miles de mujeres en Europa. Congresos, reuniones, formaciones o proyectos internacionales obligan a desplazamientos frecuentes que, en muchos casos, se viven con inquietud. La conversación sobre seguridad femenina en los viajes ya no es secundaria. Se ha convertido en una cuestión estructural que afecta a la confianza, a la ambición profesional y a la libertad de movimiento.
Una investigación reciente promovida por el grupo hotelero y realizada por Opinion Matters confirma una realidad incómoda. El miedo a viajar solas sigue muy presente entre las mujeres europeas y especialmente entre las españolas.
Una brecha de confianza que persiste
El estudio, realizado en enero de 2026 en ocho países europeos, recoge la opinión de 2.000 mujeres mayores de 18 años que habían viajado solas por trabajo o por ocio en el último año. En España participaron 252 encuestadas.

Los datos reflejan una preocupación generalizada. El 88 % de las españolas reconoce que teme por su seguridad cuando viaja sola. En el ámbito profesional, la sensación de vulnerabilidad se acentúa. Menos de una de cada tres mujeres afirma sentirse muy segura en viajes laborales y la cifra desciende al 14 % entre las trabajadoras de 45 a 54 años.
Entre las más jóvenes, la inquietud es prácticamente unánime. Todas las participantes de entre 18 y 24 años manifestaron preocupación por su seguridad. En la franja de 25 a 45 años, más del 80 % comparte ese sentimiento.
La noche, uno de los momentos de mayor tensión
Salir sola por la noche continúa siendo uno de los principales focos de inseguridad. El 55 % de las mujeres encuestadas admite sentirse poco segura en ese contexto. El porcentaje aumenta entre las mujeres de 35 a 44 años, donde alcanza el 65 %, y se mantiene elevado entre las más jóvenes.
El estudio también recoge experiencias directas que explican esta percepción. Un 29 % afirma haber sido seguida o vigilada durante un viaje en solitario. Entre las millennials, la cifra asciende al 38 %. Además, un 14 % declara haber sufrido acoso físico o agresión y un 12 % menciona episodios de abuso verbal.
En el conjunto de la Unión Europea, alrededor del 30 % de las mujeres ha sufrido violencia física, amenazas o violencia sexual a lo largo de su vida, según datos del Parlamento Europeo. Este contexto social influye inevitablemente en la forma en que muchas mujeres afrontan un desplazamiento en solitario.

Qué piden las mujeres a los hoteles
La investigación identifica con claridad qué factores influyen en la elección de alojamiento. La seguridad no se percibe como un valor añadido, sino como una condición indispensable.
Un 61 % señala que la ubicación en un barrio seguro es determinante al reservar. Un 44 % concede gran importancia a medidas concretas como cerraduras reforzadas, control de accesos y sistemas de llave seguros. La iluminación adecuada y visible es relevante para un 21 por ciento de las encuestadas.
La presencia humana marca una diferencia significativa. Un 42 % afirma que disponer de personal disponible las 24 horas aumenta su sensación de seguridad y un 53 % considera esencial contar con una presencia visible del equipo en las instalaciones. También se valora la reputación de la marca y su historial en materia de protección.
La campaña Room for Her y el compromiso del sector
En este contexto surge la campaña Room for Her impulsada por The Social Hub, una iniciativa que busca situar la seguridad femenina en el centro del modelo de hospitalidad. La compañía opera 21 hoteles en ciudades como Ámsterdam, Barcelona, Berlín, Roma o Glasgow y ha incorporado medidas como recepción abierta las 24 horas, personal de seguridad nocturno y protocolos internos para atender incidencias relacionadas con la protección de las huéspedes.
Amber Westerborg, directora de Sostenibilidad e Impacto de la compañía, subraya que el sector apenas comienza a abordar de forma estructural esta cuestión. El objetivo declarado es fomentar entornos donde las mujeres no tengan que modificar su comportamiento ni renunciar a oportunidades profesionales por miedo.
La campaña se plantea como un proceso de mejora continua que incluye escucha activa y adaptación progresiva de servicios, instalaciones y cultura corporativa.

Un debate que trasciende el turismo
El miedo a viajar solas no se limita al turismo. Impacta en la carrera profesional, en la movilidad internacional y en la igualdad de oportunidades. Cuando una mujer rechaza un desplazamiento por sentirse insegura, el efecto trasciende lo individual.
El Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, vuelve a poner el foco en la necesidad de garantizar derechos y entornos seguros. En 2026, el lema «Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas» refuerza la idea de que la seguridad no puede depender de la adaptación individual sino de un compromiso colectivo.
La industria hotelera tiene ante sí una responsabilidad estratégica. Convertir la protección en un estándar visible y verificable no solo responde a una demanda social creciente, sino que redefine el concepto mismo de hospitalidad en el siglo XXI.

