Navegando el Golfo Pérsico: a bordo del sostenible MSC Euribia

No es solo un viaje, es una suma de experiencias que difícilmente se pueden vivir de otra forma. La sostenibilidad de un barco que aporta tranquilidad, un entretenimiento que garantiza diversión y escalas que ofrecen una mirada única a algunos de los destinos más fascinantes de Oriente Medio: Dubái, Abu Dhabi, Doha y Bahrein.

A bordo del MSC Euribia, el más reciente barco de la compañía y el segundo propulsado por gas natural licuado (GNL), continúa una nueva temporada en Emiratos Árabes Unidos. Sus itinerarios de 7 noches ofrecen embarque en Dubái, Doha o Abu Dabi, con vuelos incluidos desde España para mayor comodidad. El recorrido hace escala en Dubái, con su arquitectura futurista; en Abu Dabi, la refinada capital; en Catar, que combina modernidad y raíces árabes; y en Manama (Bahréin), donde tradición y vanguardia conviven en armonía.

Un recorrido que invita no solo a tomar el sol, disfrutar de la mejor gastronomía o dejarse llevar por experiencias exclusivas, sino también a descubrir una tierra de contrastes. Allí, los rascacielos más altos del mundo, los hoteles más lujosos y la arquitectura más audaz conviven con palacios históricos y con el legado de una rica herencia árabe. Pese a la modernidad de los últimos años, Emiratos Árabes sigue siendo un destino auténtico, donde es posible pasar de un recorrido en 4×4 por el desierto a deslizarse a 160 km/h en la tirolina más larga del mundo.

Más que unas vacaciones, es un viaje entre mundos en apenas ocho días. Porque aunque cada puerto deja su huella, la verdadera magia está en el trayecto: en esa sensación de fluir entre culturas, paisajes y emociones mientras el Euribia avanza, majestuoso, sobre las aguas del Golfo Pérsico.

Un barco sostenible que es una metrópolis flotante

El MSC Euribia impresiona desde el primer momento. Con 19 cubiertas, 2.419 camarotes y 35.000 m² de espacios públicos, es prácticamente una ciudad que navega. Pero lo que más sorprende es cómo conjuga el entretenimiento con un compromiso real con el medio ambiente. Este es el primer barco de cruceros que logró un viaje con cero emisiones netas, y todo a bordo refleja ese cuidado por la sostenibilidad: gestión de residuos, tecnologías avanzadas de eficiencia energética y una filosofía de respeto hacia el entorno marino.

En junio de 2023, el MSC Euribia hizo historia al realizar el primer viaje de crucero con cero emisiones netas de carbono, navegando desde Saint-Nazaire hasta Copenhague propulsado por bio-GNL certificado. Durante ese trayecto pionero, incluso superó el rendimiento de su “gemelo digital” en un 11%, logrando un ahorro de 43 toneladas de combustible gracias a la optimización de velocidad, ruta y motores. El calor de sus motores se reutilizó para cocinas y calefacción, eliminando el uso de calderas. Este hito fue reconocido como “Iniciativa de Sostenibilidad del Año 2023” en los Seatrade Cruise Awards y marcó un antes y un después en la industria marítima.

Además, al estar diseñado para la máxima eficiencia energética, el MSC Euribia supera en un 55% los estándares del Índice de Diseño de Eficiencia Energética (EEDI) de la OMI y reduce hasta en un 44% las emisiones de gases de efecto invernadero por pasajero respecto a barcos de hace una década.

Un sinfín de actividades

La vida a bordo es intensa y variada. Mientras unos días comienza con un café en alguno de los bares del paseo central, otros arrancan directamente con la adrenalina del parque acuático, con sus toboganes que desembocan en la cubierta más alta. Para los más curiosos, hay simuladores de Fórmula 1, atracciones de realidad virtual, bolera y un estudio de TV. Los niños encuentran su propio paraíso en el MSC Kids Club, y los adultos disfrutan de opciones infinitas: desde el spa Aurea con una amplia carta de tratamientos y masajes y un área termal hasta un cóctel en el sofisticado Carousel Lounge.

Doha, punto de partida

La ruta comienza en Doha (Catar), donde el horizonte mezcla rascacielos ultramodernos con la tradición del zoco. Pasear por la Corniche al atardecer, con el skyline iluminado, es la antesala perfecta antes de embarcar. Desde ese momento, el Euribia se convierte en hogar, con la promesa de nuevas aventuras cada día.

Bahréin: historia y tradición

La primera escala es en Bahréin, un destino que sorprende por su fusión entre historia milenaria y modernidad. La excursión nos lleva a Muharraq, donde visitamos el Shaikh Ebrahim Bin Mohammed Al Khalifa Center, un espacio cultural que preserva la artesanía y el patrimonio local. Continúa hacia el Fuerte de Bahréin, vestigio de la antigua civilización Dilmun, y cerramos la jornada en el animado souk de Manama. Entre especias, telas y aromas orientales, es imposible no dejarse llevar por la vitalidad del mercado.

Abu Dabi: dunas, estrellas y danza

En Abu Dabi nos esperaba una de las experiencias más intensas del viaje: una excursión en 4×4 por el desierto. Tras una hora y media sorteando dunas, llegamos a un oasis donde nos recibió una noche árabe inolvidable. Bajo un cielo estrellado, cenamos en un buffet con especialidades locales, probamos el arte de la henna y disfrutamos de un espectáculo de danza y fuego. Fue uno de esos momentos mágicos en los que uno se siente parte de un relato de Las mil y una noches.

Ras al-Jaima: adrenalina en la montaña

Si Abu Dabi muestra el encanto del desierto, Ras al-Jaima regala pura adrenalina. Una excursión que comienza desde el puerto, gracias a las experiencias personalizadas que ofrece MSC, y te lleva directo a la tirolina más larga del mundo, en lo alto de la montaña Jebel Jais. Volar a más de 160 km/h, con las montañas y el desierto extendiéndose bajo los pies, es una descarga de energía que difícilmente se olvida. Una experiencia que redefine lo que significa la palabra aventura. Al atardecer, un paseo en barca tradicional para descubrir los secretos del cultivo de la perla.

Dubái: entre el lujo y la modernidad

El viaje culmina en Dubái, esa ciudad que parece haber salido del futuro. Pasear entre sus rascacielos, dejarse impresionar por el Burj Khalifa, recorrer la zona de La Marina o comprar especias en el mercado demuestra que Dubái es un lugar de contrastes, ya que lo mismo puedes perderte en un centro comercial que embarcarte en un abra para recorrer sus canales.

La vida a bordo

Más allá de las excursiones, parte de la magia del crucero está en lo que se vive en el barco. Cada día es diferente. Desde noches temáticas, como la Noche de Blanco o la Noche de Gala, hasta las comidas en los restaurantes de especialidad, cada momento está cuidado al detalle.

Uno de los favoritos es el Kaito Teppanyaki, donde los chefs convierten la cocina en un espectáculo, con cuchillos danzantes y fuego sobre la plancha. También el asador Le Grill, con exquisitos cortes de carne, o la propuesta japonesa en el restaurante de sushi. A ello se suman los cuatro restaurantes principales, el buffet abierto 20 horas al día y una selección de bares y cafés que invitan a alargar la sobremesa o brindar al atardecer.

Una agenda que lo tiene todo

El itinerario del MSC Euribia en el Golfo Pérsico es perfecto tanto para aquellos que buscan tranquilidad como aventura, para niños como para adultos, para familias como parejas, incluso para viajeros solitarios. Todos ellos encuentran la comodidad de una experiencia de viaje por cinco ciudades de tres países y un único alojamiento al que durante una semana puedes llamar casa. Desde septiembre hasta abril, este crucero inaugura temporada en la región, cuando el clima es más agradable y permite disfrutar tanto del barco como de las excursiones en tierra.

Así es como puedes vivir la espiritualidad de Bahréin, la grandeza de Dubái, la emoción de Ras al-Jaima o la magia del desierto de Abu Dabi con la seguridad de volver a bordo con la sensación de regresar a un lugar familiar, donde la tripulación te recibe con una sonrisa y el ambiente invita a seguir descubriendo.

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